El calor nocturno, más letal que el diurno en Barcelona según estudios de la UPC
Estudios de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) revelan que las altas temperaturas durante la noche en Barcelona son más perjudiciales para la salud que las diurnas, impidiendo la recuperación del cuerpo.

La salud de los barceloneses se ve amenazada de forma más grave por las altas temperaturas nocturnas que por las diurnas. Así lo concluyen dos estudios recientes de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), que señalan que el calor durante la noche dificulta la recuperación del organismo, aumentando el riesgo para la salud. Estos hallazgos califican el fenómeno como un "asesino silencioso" debido a su impacto subestimado.
El impacto de la temperatura nocturna en el cuerpo
La principal conclusión de las investigaciones de la UPC es que el calor nocturno tiene un impacto más significativo en la mortalidad que el calor experimentado durante el día. Las elevadas temperaturas que persisten tras la puesta de sol impiden que el cuerpo humano pueda regular su temperatura interna y recuperarse adecuadamente de la exposición al calor, lo que incrementa la vulnerabilidad y el riesgo de sufrir problemas de salud graves. La falta de un descanso térmico adecuado durante la noche es un factor crítico que agrava los efectos negativos de las olas de calor.
Estudios de la UPC arrojan luz sobre el problema
Los estudios, presentados por la Universitat Politècnica de Catalunya, han analizado cómo las temperaturas nocturnas extremas afectan a la población de Barcelona. La investigación pone de manifiesto que el calentamiento de la temperatura es más pronunciado en horas nocturnas, un fenómeno que la ciudad experimenta con creciente frecuencia. Esta tendencia subraya la necesidad de estrategias específicas para mitigar los efectos del calor durante la noche, más allá de las medidas habituales centradas en las horas de máxima insolación.
El contexto de las noches tropicales en Barcelona
Barcelona, como muchas otras ciudades, se enfrenta a un aumento de las noches tropicales, aquellas en las que la temperatura mínima no desciende de los 20 grados Celsius. Según datos meteorológicos, en ocasiones las temperaturas nocturnas se mantienen elevadas, impidiendo el refresco necesario para el cuerpo. La persistencia de estas altas temperaturas durante la noche, incluso con mínimas de 27-29ºC como se ha registrado recientemente en la ciudad (según fuentes meteorológicas de finales de julio de 2026), dificulta la recuperación fisiológica y puede tener consecuencias para la salud pública. La ciudad ha experimentado noches con temperaturas mínimas cercanas a los 27-29 grados, como se desprende de las previsiones meteorológicas para finales de julio de 2026.
La importancia de la recuperación nocturna
El cuerpo humano necesita un periodo de descenso de la temperatura para llevar a cabo procesos de reparación y recuperación. Cuando las noches son calurosas, este proceso se ve interrumpido. Los estudios de la UPC alertan sobre las consecuencias de esta interrupción continuada, que puede derivar en un estrés fisiológico acumulado, afectando especialmente a personas con patologías previas, ancianos y niños. La capacidad del cuerpo para disipar el calor se ve comprometida, lo que puede llevar a un golpe de calor o agravar condiciones cardiovasculares y respiratorias.
Medidas y desafíos ante el calor extremo
Ante la creciente amenaza del calor extremo, tanto diurno como nocturno, Barcelona está implementando diversas iniciativas. Proyectos como "Barcelona a 50 ºC" buscan preparar la ciudad para episodios de calor extremo, mientras que otras medidas se centran en la adaptación urbana y la concienciación ciudadana. Sin embargo, la particular letalidad del calor nocturno, como señalan los estudios de la UPC, plantea un desafío adicional que requiere atención y soluciones específicas para proteger la salud de los ciudadanos durante todo el ciclo de 24 horas.
Contexto de la ola de calor en Barcelona
El Ayuntamiento de Barcelona, a través de iniciativas como "Barcelona a 50 ºC", trabaja en la preparación de la ciudad ante escenarios de calor extremo, como se informa desde Info Barcelona. La ciudad también se ha visto afectada por noches con temperaturas mínimas elevadas, superando en ocasiones los 25°C, lo que dificulta el descanso y la recuperación corporal. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) proporciona datos sobre las condiciones meteorológicas, incluyendo predicciones para zonas como la Barceloneta. Las fuentes consultadas, como betevé, informan sobre la intensificación del calor nocturno, incluso mencionando noches tropicales en barrios como el Raval que acaban siendo tórridas. La temperatura actual registrada en Barcelona a finales de julio de 2026, según betevé, es de 28.8 ºC con una mínima de 27.7 ºC y una máxima de 29.7 ºC, lo que subraya la persistencia del calor incluso durante la noche.
FAQ
Preguntas frecuentes
¿Por qué es más peligroso el calor nocturno que el diurno en Barcelona?
El calor nocturno es más peligroso porque impide que el cuerpo se recupere de la exposición al calor diurno, afectando los procesos fisiológicos de regulación térmica y descanso.
¿Qué dice la UPC sobre el calor nocturno en Barcelona?
La Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) ha realizado estudios que concluyen que el calor nocturno tiene un mayor impacto en la mortalidad que el calor diurno en la ciudad, calificándolo de "asesino silencioso".
¿Qué son las noches tropicales y cómo afectan a Barcelona?
Una noche tropical es aquella en la que la temperatura mínima no desciende de los 20°C. Barcelona experimenta cada vez más estas noches, lo que dificulta el descanso y agrava los problemas de salud relacionados con el calor.
¿Qué riesgos para la salud implica el calor nocturno persistente?
El calor nocturno persistente puede causar estrés fisiológico acumulado, agravar enfermedades cardiovasculares y respiratorias, y aumentar el riesgo de golpes de calor, especialmente en personas vulnerables.
¿Qué medidas se están tomando en Barcelona ante el calor extremo?
Barcelona está desarrollando proyectos como "Barcelona a 50 ºC" para prepararse ante el calor extremo, además de implementar medidas de adaptación urbana y campañas de concienciación ciudadana.
Fuente: beteve.cat




