El Video Instan: el último videoclub y minicine de Barcelona
El Video Instan, el primer videoclub de España, sobrevive en Barcelona reconvertido en centro cultural y con una sala de cine de 30 butacas, ofreciendo una alternativa al 'streaming' masivo.

En una era dominada por el 'streaming' y la inmediatez, el Video Instan de Barcelona se erige como un bastión de la cultura cinematográfica. Este establecimiento, que ostenta el mérito de ser el primer videoclub de España, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, transformándose no solo en un archivo de 45.000 películas, sino también en un centro cultural y un punto de encuentro para los amantes del séptimo arte. Su secreto reside en la capacidad de ofrecer una experiencia única, lejos de la fugacidad de las plataformas digitales.
Un legado cinematográfico y su evolución
El Video Instan, ubicado actualmente en la calle Viladomat, 239, y con anteriores sedes en Enric Granados y Comerç, ha logrado mantenerse a flote como uno de los últimos videoclubes en pie. Su supervivencia no es casualidad; se basa en la preservación de un extenso catálogo de películas y en su reconversión en un espacio multifacético. La clave de su éxito radica en la oferta de experiencias personalizadas, como la posibilidad de alquilar su minicine, una sala con capacidad para 30 butacas, para visionados privados.
Esta sala permite a los espectadores emular a grandes cineastas o figuras públicas que disfrutaban de proyecciones privadas. Se menciona el caso de Martin Scorsese, quien, según se sugiere, pasaba sus películas favoritas a sus amigos en casa, o el del expresidente estadounidense Ronald Reagan, quien supuestamente solicitaba ver 'Regreso al Futuro' en la sala privada de la Casa Blanca.
El cine como experiencia compartida
El reportaje de El Periódico, que desvela los secretos de este peculiar cine, se inspira en una visita realizada por el autor junto a un matrimonio de amigos. La ocasión era la celebración del cumpleaños de ella, una persona que, según la descripción, mantiene vivo su espíritu infantil. Este ambiente festivo y nostálgico se ve reflejado en la elección de la película, '¿Quién engañó a Roger Rabbit?', una obra que mezcla animación e imagen real y que evoca recuerdos de la infancia y la adolescencia.
La experiencia de ver esta película en el minicine del Video Instan se convierte en un acto de comunión, donde tanto adultos como niños comparten el asombro ante escenas memorables. La película, una parodia del género detectivesco, permite revivir la magia del cine de antaño, conectando a los espectadores con momentos significativos de sus vidas.
Nostalgia y recuerdos cinematográficos
El autor del reportaje evoca su propia experiencia viendo '¿Quién engañó a Roger Rabbit?' en el Cine Urgell, una sala emblemática de Barcelona que, lamentablemente, ya no existe y ha sido reemplazada por un supermercado. Esta anécdota personal subraya la transformación del paisaje urbano y la pérdida de espacios culturales históricos en la ciudad.
La memoria de la infancia se entrelaza con las imágenes de la película. El autor recuerda cómo su padre, quien solía dormirse durante las proyecciones, aún así era capaz de retener diálogos clave, como la célebre frase: “Yo no soy mala, es que me dibujaron así”. Esta reflexión sobre la naturaleza del mal y las motivaciones de los personajes añade una capa de profundidad a la experiencia cinematográfica, demostrando que el cine, incluso en sus formas más pequeñas, puede generar conversaciones y reflexiones significativas.
El Video Instan como centro cultural
Más allá de ser un videoclub y una sala de cine de alquiler, el Video Instan se ha consolidado como un centro cultural. Su capacidad para albergar eventos, proyecciones especiales y servir como punto de encuentro para la comunidad cinéfila lo distingue de las ofertas de entretenimiento más convencionales. La preservación de su extenso catálogo de 45.000 películas es un testimonio de su compromiso con la historia del cine y su voluntad de ofrecer una alternativa al consumo pasivo y efímero del contenido digital.
En un contexto donde las salas de cine tradicionales compiten con las plataformas de 'streaming', el Video Instan demuestra que todavía hay un espacio para la experiencia cinematográfica íntima y personalizada. Su modelo de negocio, centrado en la preservación del acervo cinematográfico y la creación de experiencias culturales únicas, lo posiciona como un referente en la resistencia cultural y un tesoro para la ciudad de Barcelona.
FAQ
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el cine más pequeño de Barcelona?
El cine más pequeño de Barcelona es la sala de alquiler del Video Instan, con capacidad para 30 butacas. Este establecimiento es también el primer videoclub de España y ha sido reconocido por su labor cultural.
¿Dónde se encuentra el Video Instan en Barcelona?
El Video Instan se encuentra actualmente en la calle Viladomat, 239, en Barcelona. Anteriormente tuvo sedes en las calles Enric Granados y Comerç.
¿Qué ofrece el Video Instan además de películas en alquiler?
Además de su extenso catálogo de 45.000 películas, el Video Instan se ha convertido en un centro cultural y ofrece una sala de cine de 30 butacas que puede alquilarse para proyecciones privadas.
¿Por qué el Video Instan es importante para la cultura de Barcelona?
El Video Instan es el primer videoclub de España y uno de los últimos en pie. Su reconversión en centro cultural y la preservación de su archivo cinematográfico lo convierten en un referente para la cultura y la memoria audiovisual de la ciudad.
¿Cómo sobrevive el Video Instan en la era del 'streaming'?
El Video Instan sobrevive gracias a su capacidad de adaptación, ofreciendo un amplio fondo de películas, funcionando como centro cultural y permitiendo el alquiler de su minicine para experiencias personalizadas, diferenciándose así de las plataformas de 'streaming'.
Fuente: elperiodico.com




