El AMB defiende la incineradora de Sant Adrià: "Tersa no contamina" ante el próximo juicio
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha defendido la planta de Tersa en Sant Adrià de Besòs, asegurando que "no contamina" y que los contaminantes están controlados, a la espera de un juicio clave en 2027.

El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha salido en defensa de la incineradora de Tersa, ubicada en Sant Adrià de Besòs, ante el inminente juicio que podría ser decisivo para el futuro de la planta. La institución, principal propietaria de la empresa pública junto al Ayuntamiento de Barcelona, ha asegurado de forma rotunda que la instalación "no contamina" y que todos los contaminantes emitidos se encuentran bajo control.
Defensa ante el tribunal
El próximo juicio, previsto para febrero de 2027, se centrará en determinar si el sistema de cálculo empleado para medir la temperatura de la incineración de residuos ha sido preciso y ha garantizado el cumplimiento de los rangos de emisiones contaminantes. La fiscalía y la entidad Airenet solicitan cuatro años de prisión para el exjefe de explotación de la planta por un presunto delito contra el medio ambiente y los recursos naturales, argumentando un riesgo grave para la salud de las personas.
El director de Acción Climática del AMB, Frederic Ximeno, ha manifestado la tranquilidad de la entidad respecto a la operativa de la planta. Según Ximeno, "todos los contaminantes están controlados" y el procedimiento judicial "no ha demostrado que se excedieran los umbrales de polución". La controversia principal, según el AMB, reside en la validez de la fórmula matemática utilizada para supervisar la operativa, más que en una contaminación demostrada.
“Tersa no contamina, es un hecho, todos los contaminantes están controlados”, afirma con rotundidad el director de Acción Climática del AMB, Frederic Ximeno.
La validación de la Generalitat
Ximeno ha destacado que la Generalitat de Catalunya, como autoridad ambiental de la región, ha validado en repetidas ocasiones la metodología empleada por Tersa. "Hemos preguntado por activa y por pasiva a la autoridad ambiental de Catalunya, que es la Generalitat, si la manera de calcular que usamos es la adecuada y si considera que damos los datos bien, y dice siempre que sí asegura una combustión correcta", ha señalado. Esta validación por parte de la Generalitat tranquiliza al AMB, que confía en que la combustión se realiza de manera correcta.
Un juicio "muy importante"
A pesar de la confianza en su operativa, el AMB reconoce la trascendencia del juicio para la planta. "Este juicio es muy importante para nosotros", ha admitido Ximeno. Ha añadido que, si la sentencia judicial determinara que el método de control no es correcto, "cambiaríamos la forma de control de la combustión" para asegurar la inexistencia de riesgos para la salud. En tal caso, el AMB consultaría a la Generalitat para implementar el sistema apropiado.
La defensa de la incineradora se apoya en que es "imposible de sensorizar" con un aparato dentro de un horno a altísimas temperaturas la totalidad de los gases derivados de la incineración. La planta incinera anualmente una parte significativa de los residuos generados en el área metropolitana, contribuyendo a la producción de energía.
Contexto: Gestión de residuos en Barcelona
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y su conurbación de 35 municipios generan aproximadamente 1,5 millones de toneladas de basura al año. Según datos recientes, el 40% de estos desechos se reciclan, el 30% se transporta a vertederos y el 30% restante se destina a valorización energética, principalmente a través de la incineradora de Tersa en Sant Adrià de Besòs. En 2025, se calcinaron 320.591 toneladas en esta central.
Estos porcentajes se desvían de los objetivos marcados por la Unión Europea, que exige un 55% de recogida selectiva para 2025, un 60% para 2030 y un 65% para 2035, además de limitar los residuos en vertederos a un máximo del 10% en nueve años. Ante este escenario, el AMB ha diseñado una estrategia para incrementar la reutilización de materiales y minimizar los desechos, con el objetivo de reducir la cantidad de basura que se incinera.
La 'Estrategia metropolitana de infraestructuras de residuos municipales' del AMB contempla la construcción de 14 nuevas plantas de recuperación y tratamiento de desechos, con una inversión prevista de 673 millones de euros. El plan aspira a reducir significativamente la cantidad de basura que se quema en Tersa, pasando de las 320.591 toneladas de 2025 a un máximo de 88.000 toneladas en 2035 en el escenario más optimista. El director de Acción Climática del AMB, Frederic Ximeno, califica esta meta como un "horizonte aspiracional", supeditado a la puesta en marcha de estas nuevas infraestructuras y a la mejora de los sistemas de recogida selectiva en los municipios del área metropolitana.
FAQ
Preguntas frecuentes
¿Qué ha declarado el AMB sobre la incineradora de Tersa?
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha defendido la incineradora de Tersa en Sant Adrià de Besòs, asegurando que "no contamina" y que los contaminantes están controlados.
¿Cuál es el motivo del próximo juicio de la incineradora de Sant Adrià?
El juicio se centrará en determinar si el sistema de cálculo de la temperatura de la incineración ha sido preciso y ha garantizado el cumplimiento de los rangos de emisiones contaminantes.
¿Qué pide la fiscalía en el juicio de Tersa?
La fiscalía y la entidad Airenet solicitan cuatro años de prisión para el exjefe de explotación de la planta por un presunto delito contra el medio ambiente.
¿Ha validado la Generalitat el método de control de la incineradora?
Sí, el director de Acción Climática del AMB ha afirmado que la Generalitat de Catalunya, como autoridad ambiental, ha validado en repetidas ocasiones la metodología empleada por Tersa.
¿Cuál es el objetivo del AMB respecto a la incineración de residuos?
El AMB aspira a reducir significativamente la cantidad de basura que se incinera en Tersa, pasando de 320.591 toneladas en 2025 a un máximo de 88.000 toneladas en 2035, como parte de su estrategia de gestión de residuos.
Fuente: elperiodico.com




